jueves, 17 de mayo de 2018

Dejate sacrilegar


Los últimos días nos han hecho testigos de dos sacrilegios espectaculares y dolorosos.
El primero tuvo lugar en Nueva York, durante el evento denominado “Gala MET”, que reúne anualmente a los más floridos capitostes de la moda internacional, esa industria que dilapida millones y millones de dólares en costosísimos perfumes, carteras, vestidos y muchas vanidades más. Se trata de ese mismo mundo al que el Papa Francisco con tanta lucidez critica en sus discursos. 
Pues bien, este año el “Gala MET” se denominó Moda y la imaginación católica y, para la ocasión, el Vaticano cedió en préstamo una serie importante de ornamentos sagrados tales como una tiara del beato Pío IX o una capa pluvial de Benedicto XV. Y no sólo eso. En la apertura del acto estuvo presente el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo para la Cultura y dirigió a los selectos millonarios presentes algunas palabras pertinentes y alusivas. A su lado, se sentaban celebridades conocidas por todo el mundo fashion, encabezadas por Donatella Versace, de indiscutible piedad y olor a oveja. Pueden ver aquí el vídeo de tal presentación.
Pero lo grave no fue eso. Lo grave fue que en ese acontecimiento tuvo lugar un desfile de modas abiertamente sacrílego, en el que mujeres con poses más pornográficas que eróticas, vestían mitra o sotana. Pueden ver aquí, bajo su exclusiva responsabilidades, algunas de las imágenes. 
Más doloroso aún fue el caso autóctono, y para explicarlo debemos descender desde el Metropolitan a la parroquia de San Expedito, desde Manhattan a Balvanera, y de Donatella Versace a Lizy Tagliani. 
Resulta ser que un pobre hombre llamado Eduardo Luis Rojas se convirtió siendo joven en travesti, es decir, se empezó a vestir de mujer, y ya algo entrado en años lo encontró la fama en el deleznable programa de Marcelo Tinelli. Hoy, el Sr. Rojas que se hace llamar Lizy Tagliani y es periodista de algunos de los programas basura que abundan en la televisión argentina. En el programa “Cortá por Lozano” del 19 de abril de 2018, durante la fiesta patronal de San Expedito el/la periodista entrevistó a varios de los numerosos fieles que acudían al santuario hasta que se le acercó una “ministra” de eucaristía y lo/la invitó a recibir el Cuerpo de Nuestro Señor. Pueden ver el caso aquí, a partir del minuto 16:30. 

Más allá que resulta profundamente perturbador el modo en el que se distribuye la eucaristía en medio de la turba sin el más mínimo respeto y temor de Dios, se cometió claramente un sacrilegio porque el señor Rojas/Tagliani vive públicamente more uxorio con otro señor. 
Me consta que el caso fue denunciado ante la autoridad episcopal competente -Mons. José María Baliña- y no se hizo nada al respecto, como era previsible.
El vídeo provoca algunas reflexiones:

  1. La conductora del programa afirma en varias ocasiones, cuando la “ministra” de la eucaristía le ofrece comulgar a Rojas/Tagliani, que no puede hacerlo porque primero tiene que confesarse.
  2. El mismo señor Rojas/Tagliani le aclara en un primer momento que no puede comulgar porque ha pecado.
  3. La obesa y teñida “ministra” de la eucaristía, sin embargo, insiste, y le asegura que puede comulgar. 
  4. Pareciera, entonces, que algunos de los protagonistas del sacrilegio tenían una cierta noción de pecado y una cierta noción de la sacralidad de la eucaristía. Quien no la tenía era quien debía tenerla, es decir, la “ministra” gorda y platinada.
  5. “La culpa no es del chancho -de la chancha en este caso-, sino del quien le da de comer”. Y nos referimos al P. Walter Marchetti, párroco de San Expedito y apacentador de la piara (a quien pueden ver aquí) y al vicario episcopal de la zona, Mons. Baliña. Sobre ellos caerá el juicio de Dios no solamente por la profanación del cuerpo de su Hijo sino por el escándalo que permitieron en los cientos de miles de fieles que vieron el programa. 

19 comentarios:

Anónimo dijo...

El primer video es en la Sixtina? Está lleno de travas!
No os aferreis a los templos (los edificios), al fin y al cabo sabemos que en ellos se sentará el Anticristo. Dice un padre en la Catena, no me acuerdo el nombre ni la cita es textual, pero que lo leí, lo sé.
V

Bruno dijo...

Aunque ya se menciona en el artículo, creo que hay que hacer hincapié en algo que me parece muy revelador (y quizá explica todo lo demás): la señora que está dando la comunión, teniendo en las manos a Nuestro Señor, el Rey de reyes y Señor de los señores, el que murió por ella, la sostiene cada segundo en la existencia y un día la juzgará, se pone a hablar como si tal cosa con el entrevistador sobre esto y aquello. Igual que si estuviera en el mercado y llevara en la mano la bolsa de la compra, en lugar de lo más precioso que existe en este mundo.

Y todo eso a pesar de los "cursos de preparación" que dice que ha hecho. O quizá como consecuencia de los cursos de preparación que ha hecho.

No hay fe en la Presencia eucarística. Y como no hay fe, el sacrilegio es lo normal.

Anónimo dijo...

Yo participo de la parroquia Ntra. Sra. De Balvanera –refugio de los pecadores- y he tenido la oportunidad de observar la evolución del sistema de ministros, que ya fundó el párroco anterior y ahora Monseñor Ares.
Sobre todo a causa de la creciente asistencia de fieles por la novísima devoción a San Expedito, a los ministros de la eucaristía se los implementa para ayudar a los sacerdotes en la repartición de la eucaristía y las bendiciones. Además, con esto se buscó dar una formación más seria de varios años a aquellos laicos que se destacan en su servicio a la comunidad. Puedo decir que al principio, parecía ser un sistema que funcionaba correctamente.
Pero claro, como este ministerio es temporal, si mal no recuerdo de un máximo de 5 años, y no aparecen tantos nuevos laicos serios como se necesitaría… la calidad fue bajando de temporada a temporada (salvo honrosas excepciones). Llevando a que la vara haya bajado y ahora se haya invitado a aquellos que no están en condiciones de ofrecer un servicio así correctamente. Por tanto, ahora estamos como antes o peor.
Al menos, y para salvar un poquito el nombre de la comunidad, somos varios los que estamos enterados de ello y hemos expresado nuestro descontento. Los manejos del párroco en estas cuestiones no nos representan.

Jorge Rodríguez dijo...

Sin llegar tan lejos, yo he visto como desde el púlpito se recomienda a comulgar sin prevenciones, porque la eucaristía no es un premio para los puros sino un generoso remedio, etc...Esto me parece que ya es lo "normal"

Loyola Pinto dijo...

Para llorar y desagraviar, tanto lo primero como lo segundo.

Anónimo dijo...

Al leer el apellido de «la» Tagliani me entra una duda fonética: ¿Lo pronuncian ustedes a la italiana (Tallani)? ¿O a la española como Bergoglio?

Anónimo dijo...

La Historia cuenta de un sacrilegio, menor que éste, que fue duramente castigado:

El capítulo V del libro de Daniel empieza diciendo:
"(1) El rey Baltasar ofreció un gran banquete a mil de sus dignatarios, y bebió vino en la presencia de esos mil. (2) Estimulado por el vino, Baltasar mandó traer los vasos de oro y plata que Nabucodonosor, su padre, había sacado del Templo de Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y sus dignatarios, sus mujeres y sus concubinas..."

Entonces se obró el prodigio:
"(5) De pronto, aparecieron unos dedos de mano humana, que escribían sobre el estuco del muro del palacio real, frente al candelabro, y el rey veía el extremo de esa mano que escribía. (6) Entonces el rey cambió de color y sus pensamientos lo llenaron de espanto; se le aflojaron todos los miembros y se entrechocaban sus rodillas..."

Llamaron a Daniel para que interpretara la inscripción y dijo:
"(23) Te has exaltado contra el Señor del cielo: han traído a tu presencia los vasos de su Casa, y han bebido vino en ellos, tú y tus dignatarios, tus mujeres y tus concubinas; has glorificado a los dioses de plata y oro, de bronce, hierro, madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni entienden, pero no has celebrado al Dios que tiene en su mano tu aliento y a quien pertenecen todos tus caminos. (24) Por eso ha sido enviada esta mano de parte de él, y ha sido trazada esta inscripción. (25) Esta es la inscripción que ha sido trazada: Mené, Tequel, Parsín. (26) Y esta es la interpretación de las palabras: Mené: Dios ha contado los días de tu reinado y les ha puesto fin; (27) Tequel: tú has sido pesado en la balanza y hallado falto de peso; (28) Parsín: tu reino ha sido dividido y entregado a los medos y a los persas».

Concluye el capítulo narrando el divino castigo:
"(30) Esa misma noche, mataron a Baltasar, rey de los caldeos".

Walter E. Kurtz dijo...

Estando en Yanquilandia me tocó ver por televisión una breve entrevista al Card. Dolan de N. York donde éste aseguraba tener la bendición y recomendación de la Santa Sede al mayor nivel para la realización de esta "gala" en el Met. No nombraba a Uds. saben quién, pero no hacía falta que lo hiciera. Por supuesto que nadie lo regañó. Y lo más antológico de todo fue la cara de los presentadores de noticias (que supongo no eran católicos), que no podían creer lo ridículo que estaban viendo.

Recomiendo la excelente columna de Ross Douthat, nada menos que en el New York Times, del día después, Make Catholicism Weird Again.

Anónimo dijo...

Ya el giro de la devoción central de Ntra. Sra. de Balvanera a San Expedito es un mal paso, propter pecuniam ad mensam clericorum. Olé el rumbo de la guita y no te vas a equivocar !!!

Anónimo dijo...

La sobriedad y el prestigio que la Curia Romana ganó en los últimos 150 años se está yendo tacho. No es algo menor, mirado en la perspectiva del servicio al mundo. La vida parroquial local puede enderezarse con bastante autonomía.

Anónimo dijo...

A ver, el 90% de la Jerarquía Católica es atea del más profundo ateísmo. El 85% de los sacerdotes, ídem. El 80% de los fieles sólo quiere una vaga espiritualidad que bendiga su moral mundana. Son incapaces de sacrilegio. Son gente que no sabe, a quienes no les interesa, que no tienen conciencia, y que no tienen el menor interés en tenerla. Son inimputables.
Para colmo de males, el mismísimo Papa -en documento oficial- les dice que consulten con su propia conciencia si deben o no comulgar estando en Pecado Mortal objetivo, y que esto que la conciencia les diga -aunque esté reñido con los Mandamientos- será lo que Dios les pida.
A la vista de este estado de cosas, ¿pueden sorprender a alguien las noticias de esta entrada?.

Anónimo dijo...

Independientemente de la superchería a San Expedito por parte de "cierta feligresía" , espanta ver la actitud de los que debieran apecentar a las ovejas y no darle de comer a los chanchos. Lo digo por Manhattan, Balvanera o Miraflores, da igual!

Anónimo dijo...

Ya casi se exhortará a que los fieles olamos a gorrino en lugar de a oveja. Muy buena la referencia a la piara, Sr. Wanderer. En serio, Qvo Vadis, Bergoglio, Qvo Vadis...

Anónimo dijo...

¡Qué pena más grande! Es todo lo que puedo decir. Realmente, dan ganas de llorar. ¡Que Dios nos ayude!

Silvia. dijo...

Yo a veces no entiendo eso de aparecer en la parroquia sólo para la fiesta de tal o cual santo, realmente es superchería. Ahí por lo visto ni pescan al pobre san Expedito o ya se hubieran convertido en verdaderos católicos.

Anónimo dijo...

Este nefasto Ravasi y todos los que andan en lo mismo están atentando contra el bien de las almas de una manera gravísima. No me extrañaría que alguien viera justificado eliminarlos de la faz de la tierra y asi se cumpliría la profecía de Fatima del obispo vestido de blanco acribillado junto a todos sus obispos obsecuentes.

Norberto

Anónimo dijo...

21:13 ha decretado que esta noticia no debe sorprendernos +++++ cuanta indolencia, no?

Dick Winters dijo...

Gran artículo del columnista del NYT recomendado por el Coronel Kurtz. Da en la tecla, y describe admirablemente para un público más amplio la encrucijada en que se encuentra actualmente la Iglesia.

Anónimo dijo...

Si el anfitrión del blog aprueba este comentario, que es claramente contrario a su posición y a la de la mayoría de su audiencia, lo felicito.

Discrepo totalmente con la conclusión de Douthat:

"But there is no plausible path that does not involve more of what was displayed and appropriated and blasphemed against in New York City Monday night, more of what once made Catholicism both great and weird, and could yet make it both again."

Lo que hace grande, o más bien santa, a la Iglesia Católica en cualquier tiempo, lugar y cultura es la obra de Dios en ella, no el fasto de las vestiduras.